A veces nos parecemos a esponjas que absorben a todo
lo que viene de fuera. Todos juicios, opiniones, comentarios. Cada
esponja por muy grande que sea tiene su capacidad limitada. Tarde o
temprano llega su punto de saturación. Una vez alcanzado este punto
ya no absorbemos más. Empezamos a perder, esparcir lo que
absorbimos, todo lo negativo y positivo. Es tan importante lo que
absorbemos desde infancia, pues es lo que vamos a esparcir en vida
adulta. Empapemos a los que tenemos cerca delo bueno de lo lindo, lo
van a absorber y esparcir a su vez.
Feliz Miércoles de absorber lo bueno y esparcir
igual.
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