Siempre escuchaba a la gente, que decía, que en la
vida hay momentos especiales. Algunos con emoción, le han contado
cosas extraordinarias que han vivido, pero a él no le ha tocado nada
de eso. Esperaba alguna señal, algún signo, que le asegure y
certifique, que lo que está viviendo es especial. No llegaba nada,
que tuviera brillo o luminosidad necesarios, para ser calificado como
extraordinario. Hasta que un viejito, que tenía el rostro gastado en
sonrisas, le dijo: “Te falta un paño de cariño”. No entendía
que clase de paño era ese, pero muy pronto se dio cuenta, que cada
cosa hecha con cariño por muy sencilla y simple que sea tiene su
brillo, eso precisamente es extraordinario, especial. Casi al
instante, su vida se llenó de momentos especiales, que con
entusiasmo podía compartir con los demás.
Feliz Lunes muy especial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario