martes, 4 de abril de 2017

Indigestión de sentimientos

Tan rápida era su vida que había cosas que ni tenía tiempo de sentir bien. Como no los sentía como se debe sentir sino lo hacía a medias. Estos sentimientos se le clavaban en la piel y por todo su cuerpo provocando alergias y reacciones diversas parecidas a muchas enfermedades. Se parecía eso a un exceso de comida que el cuerpo no puede digerir metabolizar provocando un malestar generalizado. Para mejorar la situación tenía que frenar un poco y ponerse a cierto tipo de dieta. Tal vez lo más difícil para alguien tan acelerado era bajar un poco de velocidad, para no chocar con las personas ni con los sentimientos. Tener suficiente tiempo para recibirlas conocer entender e incorporar sentimientos y personas a su mundo sin “indigestiones” no deseadas. A pesar de tantas cosas que tienes que hacer, recuerda que viviendo más deprisa no vives más sino menos. No solo vives pero también sientes menos y eso te enferma y te deshumaniza.

Feliz martes de bajar de velocidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario