Jannet decidió frenar. La vida acelerada la tenía
varias veces al borde de colapso. Sentías que está perdiendo el
control de la dirección de su vida. Muchas veces corría ahí, donde
corrían los demás, tenía prisa, teniendo mucho tiempo y sin nada
que hacer. Lo que más la preocupaba, que por todo esto con demasiada
frecuencia; oía sin escuchar, miraba sin ver y leía sin entender.
En momentos de sarcasmo decía, que alguien centrifugo su vida
sacando y llevándose la esencia y dejando la envoltura. El domingo
era día perfecto de frenar y rellenar de sentido y esencia todo lo
que hacía y sentía. No permitas que las prisas se lleven la esencia
de la felicidad de tu vida, dejando una pesada y torpe envoltura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario