Rosa ha tenido esta extraña sensación de no sentirse completa.
No era algo que le acompañaba siempre. Solo en algunos momentos la
invadía este sentimiento y buscaba a sus amigos. Parece que cada uno
de ellos tenía una diminuta partecita que a Rosa le hacía falta.
Eran de estos amigos que sabían dar un suave empujoncito, cuando
ella se paraba, con inventadas historias, para justificar su falta de
fe en sus posibilidades. Sabían caerse y levantar juntos, para
demostrarse, que cundo están unidos, las caídas se amortiguan y
tienen más fuerza y apoyo para levantarse. Tal vez lo más valiosos
de ellos era su sinceridad y serenidad. No creaban falsas
expectativas, llenando su boca con promesas, ni formaban un mundo
aparte. Vivían inmersos en el mundo real, porque solo lo real les
podía hacer realmente feliz… y les hacía.
Feliz jueves de amistad. Gracias por tu amistad.
Día internacional de amistad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario