Las últimas
semanas que ha vivido eran muy diferentes muy llenas de cosas
inesperadas. Le han dicho muchas palabras y no le permitían a
responder a ninguna de ellas. Todo lo que decía y hacía ellos
interpretaban en una manera totalmente distorsionada. No le quedo de
otra que guardar silencio, pero las palabras calladas se le clavaban
en el cuello en los hombros causando el dolor, la tensión. No era
sencillo liberarse de eso. Tenía que ayudar a salir aquellas
palabras clavadas sin que la lastimen a ella y sin que lastimen a
otros a los que las va a dirigir. Si se quedaban más tiempo ahí
podrían entorpecer todos sus movimientos. Cuando tienes dolores y
tensiones en tu cuerpo, revisa un poco las cosas que estás viviendo,
las palabras que se quedan en ti que por alguna razón nunca has
pronunciado. Cuando te liberes de estas cosas te liberarás de tus
dolores.
Feliz jueves
sin dolores ni palabras clavadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario