martes, 19 de enero de 2016

Sueños inflados por el viento

A Noelia sus sueños no le cabían en su casa y por eso tuvo que empezar a viajar. Sus padres no entendían por que no se queda. Han hecho todo para construir una casa cómoda. Pensaban, que ahí cabrán sus hijos junto con sus sueños, y algunos se quedaron ahí muy a gusto, mientras que otros muy pronto salieron a los caminos de la vida. Mientras más caminos recorrían, el viento más inflaba a sus sueños como velas de un velero, dándoles más fuerza, llevando más lejos. Sus familiares no siempre entendían sus impulsos, ni sus caminos recorridos tan lejos de la casa. En vez de felicidad y orgullo, aparecían reproches y reclamos de todo tipo. Si te toca a vivir este tipo de tensiones, no te quedes parado, no asfixies tus sueños por dar gusto a alguien. Sal a los caminos de la vida. El mejor tributo que puedes dar a tus padres es tu felicidad. Tarde o temprano lo verán y serán capaces de reconocerlo aunque tal vez les cueste a entender.

Feliz martes de sueños como velas que empujan.

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