Mucho ha guardado sus mejores palabras,
tal vez demasiado tiempo, porque cuando las quería decir ya casi
nadie las quiso escuchar. Lo que pase que a estas palabras buenas han
precedido montones de palabras malas. La gente a veces nos conoce por
las palabras. Nos reconoce por nuestro físico, pero conoce en la
profundidad por las palabras. Ha hecho todo para que la imagen que se
han creado de ella no fuera precisamente positiva. Demasiadas
palabras negativas dichas dejándose llevar por los impulsos y
momentos que ha vivido. Aunque en ella había tantas palabras buenas,
que hasta ahora nadie pudo descubrir. No guardes las buenas palabras
para después. Que no sea demasiado tarde, que te puedan conocer a
tiempo a través de ellas. A todos se nos pueden escapar algunas
malas, pero que no sean únicas que puedan escuchar de tu boca.
Feliz jueves de buenas palabras.

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