Cada
visita en la costa y la mirada a la mar le hacían suspirar. Su vista
no alcanzaba a ver la inmensidad de la superficie muchísimo menos de
la profundidad. Algo que sabemos que ocurre, que no somos capaces de
ver todo pero hablamos y juzgamos como si hubiéramos visto hasta el
más pequeño y oculto detalle. Hace falta mucha paciencia y
tranquilidad. Siempre a nuestro lado vamos a encontrar a personas que
tienen una gran capacidad, destreza en fijarse en los detalles y nos
pueden a ayudar a tener una imagen más plena completa, pero nunca
acabada. Aunque no siempre lo vemos, pero en nuestra vida casi
siempre tenemos una inmensidad de posibilidades y eligiendo
cualquiera de ellas influimos a todo el resto. Que no te asuste la
inmensidad donde mejor se nada es en las aguas profundas.
Feliz
martes de descubrir la inmensidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario