Ha
crecido con la convicción que él puede todo, y lo puede conseguir
solo. Hay que reconocerle que muy pronto en su vida fue independiente
y muy capaz, aprendiendo cosas nuevas con facilidad y naturalidad.
Crecían sus habilidades en manejo de las nuevas tecnologías, se
tenía la sensación que ningún aparato nuevo escondía secretos
para él. No era así de hábil con las personas. Estas le parecía
bastante complicadas y lo que sentía que aprendía con una no le
servía para nada con otra. No encontraba ni manuales, ni tutoriales
en la red que le permitan despejar a todas las dudas que tenía. Solo
había una solución. Pedir ayuda y a eso no estaba acostumbrado.
Somos tan diferentes y tan parecidos a la vez que nos podemos ir
conociendo los unos gracias a los otros, formando una red que en
algunas veces es como la de pescador y nos permite recoger pescar lo
que necesitamos y en otras como la te trapecista que nos sirve de
protección incluso asegura nuestra vida en caso de peligro. No temas
de pedir ayuda siempre la encontrarás.
Feliz
jueves de saber pedir.

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