Acababa
de hacer las cuentas. No era muy rico pero los números mostraban que
por el momento puede vivir tranquilo. No le faltaba nada, bueno tal
vez una cosa. Un poquito de paz de tranquilidad, de tiempo para
admirar el horizonte. Eso no lo daban de crédito en ningún banco.
Lo tenía de regalarse a sí mismo, o si es necesario conquistar para
sí mismo. Es curioso que para poder disfrutar plenamente de la vida
y de todo lo que tenemos necesitamos tiempo y espacio. No se trata de
cualquier tiempo, ni es tiempo para hacer más cosas. Es un tiempo
que da sensación de libertad de ausencia de presiones y obligaciones
inmediatas, y un espacio que no se debe confundir con terreno propio
con el tamaño de la propiedad sino con el horizonte al que se puede
contemplar sentados o caminando. Algo básico para poder disfrutar y
saborear el resto de las cosas en nuestra vida.
Feliz
lunes de tiempo y espacio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario