No quería más máscaras, no
podía cargar más con todas las etiquetas que le han puesto. No solo
porque algunas de ellas eran contradictorias, sino porque no se veía
reflejada con todo lo que era. Sin caer en la soberbia o ser
demasiado presumida, se daba cuenta que algunos hacía juicios
complejos y afirmaciones tajantes apoyándose en una impresión que
causo en ellos un vestido que llevaba o un comentario que hacía.
Todo eso sin preguntarle a ella que siente, que la preocupa o que
necesita. Llegaba el tiempo de darse a conocer más, no por un
ejercicio de exhibicionismo sino por defender su identidad frente a
los que merecen conocerla porque saben respetar sin juzgar y escuchar
sin interrumpir con sus opiniones y consejos. Que siempre son
bienvenidos cuando se los pide y no a toda hora como si ella no
tuviera sus propios criterios. Es imposible evitar que nos pongan
etiquetes, pero que defenderse de los que contradicen y ocultan a
nuestra verdadera personalidad.
Feliz domingo de darse a conocer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario