Sentía que se ha quedado
atrapada en una parte de su vida que no era toda la vida. Sabía que
había más por vivir pero que para llegar a eso tenía que atravesar
unos valles arroyos cruzando a la otra orilla. La otra orilla de un
problema de una dificultad de un tiempo improductivo de frustración
y marasmo que la ha parado e inmovilizado como si cayera en una
ciénaga. Por esa razón a lo lago de nuestras vidas tenemos que
tratar de construir puentes que nos ayuden a cruzar al otro lado. No
es tarea fácil, pero tampoco se trata de una gran obra de
ingeniería. Es más bien la convicción de usar todo lo que tenemos
a la mano para poder acercarnos a otro lado del bache a la otra
realidad y calidad de vida y a la otra persona que nos está
esperando ahí. Solo hay que cruzar y seguir el camino.
Feliz miércoles de construir
puentes.

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