La ponía muy nerviosa. No
entendía cómo él puede mirar la vida de esta manera. Sentía una
mezcla de envidia y de enojo. Le gustaría aunque sea por un momento
robar su mirada. No sabía cómo se puede ser tan optimista en medio
de todos los problemas por los que están pasando. Sospechaba que era
inconsciente que restaba la importancia a lo que era difícil e
complicado. Lo que pasa que muchas veces le ha demostrado que cuando
era necesario actuaba y sabía estar a la altura de las
circunstancias. Él no era ningún inconsciente, simplemente trataba
de separar los problemas del resto de las cosas que vivía. En su
vida tenía problemas, pero la vida no era un problema. Con ciertas
personas tenía problemas, pero trataba de no mirar a estas personas
como un problema. Eso le permitía gozar de muchas cosas cada día y
tener una mirada luminosa. Ella mezclaba todo y todo oscurecía su
mirada.
Feliz sábado de separar las
cosas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario