Era
muy generoso, siempre daba su tiempo a los que lo necesitaban. Hace
mucho que a su casa venía a sentarse a estar un rato sin mayor
propósito que darse tiempo. Su tiempo sus palabras miradas y
silencios siempre acompañaba un rico té o un café, había también
los que preferían mate o tereré para todos tenía tiempo. Hace
tiempo que ha quitado a los relojes de las paredes para que “su
tiempo” lo marquen los corazones. Aunque el tiempo siempre avanza
con la misma velocidad, decían que con él, el tiempo pasaba de otra
manera, que en una hora cabían más cosas, más palabras, más
sentimientos. A veces tu percepción del tiempo está afectada por
tus tensiones y tus prisas, cuando consigues liberase de ellos aunque
sea por un momento empiezas sentir otras cosas. Sé generoso con los
demás y ellos lo serán contigo.
Feliz
miércoles de tiempo generoso.

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