Existe una alegría que toca lo
más profundo de nuestro ser, y normalmente levanta a nuestro ánimo.
Es la alegría de encontrar lo que estaba perdido, o lo que desde
hace un tiempo no pudimos ubicar. Tratamos de encontrar personas,
cosas, objetos desde los más pequeños de uso diario, hasta los más
grandes. Buscamos lugares, caminos, edificios. En la interminable
lista de las cosas que tratamos de encontrar al final viene el deseo
de encontrarnos a nosotros mismos. El saber, cómo estamos en dónde
para qué y en qué dirección dirigimos a nuestras vidas, es
invalorable. Ayuda actuar, prever las dificultades, los posibles
problemas y poner a tiempo remedio para muchos males. Trata de
encontrarte y luego encontrarás todo lo demás.
Feliz jueves de encontrarse uno
mimo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario