viernes, 6 de diciembre de 2019

Mirar con atención

Los que vivían con él tenían la sensación de que cada vez veía menos. No por algún problema de vista que lo estuviese limitando, sino por su despiste y su descuido. Al vivir en el mismo lugar, hacer las mismas cosas, se acostumbró prestar el mínimo de atención a lo que tenía a su alrededor, y como no se fijaba en lo que tenía, tampoco se fijaba en los que había. Su única seguridad consistía en saber, que seguían en los mismos lugares con las mismas actividades, pero no sabía más que eso. Puede ser que en nuestra vida ciertas personas no cambian de lugar, ni siquiera cambian de actividades, pero si cambian de sentimientos, cambian de anhelos y cambian sus sueños y deseos. Cuando les prestamos atención, van a más, crecen en confianza y autoestima. Cuando les dejamos de hacer caso, se encogen, se cierran, y a veces no sueñan con otra cosa que no hacerse invisibles para sus seres queridos, que cada vez les ignoran más. No te acostumbres demasiado presuponer las cosas y no mirar en atención, obviando los detalles. Cada día es diferente y en cada uno de ellos tanto para ti, como para los demás, pasan cosas. No las ignores, porque al final de cuentas son ellas que forman a nuestras vidas.
Feliz viernes de mirar con atención.

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