Hoy celebramos que Él nació y
no deja de nacer de nuevo. Con todas las consecuencias de su
vulnerabilidad y todas las posibilidades de crecimiento. Dependiente
y libre. Niño y grande. También a nosotros nos toca nacer y crecer.
Siempre hay alguna parte de nosotros que necesita renovarse, necesita
crecimiento y desarrollo, un poco de luz que puede iluminar, hacer
diferentes las partes y la totalidad. Para eso se necesita un poco de
ternura. Ablandar este corazón endurecido por los golpes de la vida,
que se protege de lo duro que puede ser confiar en la persona
equivocada. Somos el único camino que lleva a encuentro, somos los
únicos puentes que unen las dos orillas, los dos extremos distantes.
Que lo que llegue a través de nosotros a los demás siempre sea
bueno, rico, sabroso. Que no nos falten los nacimientos.
Feliz miércoles de Navidad. Una
vez más Feliz Navidad para Tod@s.

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