Llega el tiempo de intentar a
reencontrarse con los demás y reencontrarse con uno mismo. Pues
cuando ya nos conocemos muchas cosas las tomamos por hechas, ni nos
fijamos en ellas ni en lo que nos cuestan ni que desgastadas están.
La rutina tiene un increíble poder de camuflaje. No nos permite ver
lo que está en el fondo. Lo que de verdad cuesta o duele. Cuando nos
reencontramos tenemos la maravillosa oportunidad de fijarnos en cada
detalle, e ir enumerando y descubriendo todas las características
todos los detalles cualidades que tenemos que tienen los demás.
Cuando corremos y trabajamos tanto ignoramos muchas cosas y
descuidamos otras tantas. No esperes más aprovecha el tiempo que se
avecina para todos estos reencuentros.
Feliz miércoles de reencuentros.

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