martes, 22 de abril de 2014

Pesos del pasado

Todavía muchos ayeres le están arañando la espalda y pesando, como la antigua bola de hierro, que llevaban encadenada a su pie los convictos. Sabía que el futuro estaba ahí delante sus ojos, pero era tan difícil de librarse de la cómoda costumbre de ser víctima. Así por lo menos tenía asegurada una lagrimita barata de compasión. Como la felicidad parecía tan insegura, se abandonaba a su segura infelicidad . Mendigando la solidaridad y suspiros de empatía. A veces los tristes van en manada, aunque no lo ven y los felices andan aparentemente solos. No tengas miedo de ser feliz y recibirás el abrazo del universo.



Feliz Martes de dejarlos pesos del pasado.




No hay comentarios:

Publicar un comentario