viernes, 4 de abril de 2014

Suspiros y Sorpresas

Doña Esperanza tenía, en al esquina de las calles Tal Vez y Ultimo Intento, su pequeño almacén de suspiros y sorpresas. Había ahí de todos los tamaños e intensidades. Ella no vendía falsificaciones, ni nada artificial.Todo era 100% natural y verdadero. Lo que uno encontraba ahí, iba directo al corazón. Les costaba mucho a los desconfiados, cruzar la puerta de su pequeña tienda y respirar el aroma de que todo es posible. Algunos disimulaban, que los suspiros que encargan y las sorpresas que esperan, no son para ellos, sino para unos amigos, que no pudieron venir. Otros ocultaban su emoción tras las gafas oscuras... Les daba vergüenza reconocer sus anhelos. A todos nos viene bien desear algo. Un profundo suspiro y espera de una sorpresa, muestran, que estamos vivos y no estamos vencidos, por la negatividad reinante.


Feliz Viernes de Suspiros y Sorpresas

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