viernes, 1 de mayo de 2015

Demasiado trabajo

Marisa trabajaba mucho, no recordaba lo que era la pereza. Muy pronto, los problemas de su casa la empujaron a trabajar. En el trabajo encontraba la calma. Poco tenía que hablar, poca cosa le preguntaban. Nadie le gritaba, ni golpeaba. Pasaban años, muchas cosas en su vida han cambiado. Aquellos problemas que la empujaron a trabajar, ya quedaron muy lejos, pero ella seguía trabajando mucho. No era solo por necesidad, sino por costumbre. Le costaba mucho trabajo no trabajar. Porque cuando no trabajaba, tenía que escuchar, tenía que sentir, tenía que solucionar algunos problemas y eso le costaba mucho trabajo. Trabajo es vital, es necesario, pero no lo uses como escapatoria de tu realidad, de tus problemas. Enfrenta tu realidad para vivir feliz dentro y fuera de trabajo. Cuida y protege tu tiempo de descanso para que la vida tenga más sabor.

Feliz viernes de trabajadores.

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