Elizabeth
decía
que tenía mala suerte, y puede ser que las cosas no le salían a
la
primera. Su
camino muchas veces era un poco más largo y cuesta arriba. Para
llegar a un objetivo soñado harto tenía que trabajar. No maldecía
su vida, pero no entendía tan mala suerte. En varias ocasiones
hablando con sus amistades encontraba
palabras para darles ánimo porque les
entendía más que nadie, pues ha pasado por las mismas cosas que
ellos. Sin saber, ni cómo,
ni cuándo,
se convirtió en consejera, cómplice de muchos que buscaban la
manera de salir adelante. Tuvieron que pasar años pasar años, para
que descubra, reconozca
y entienda, que
sus
dificultades la hicieron fuerte. Gracias a su experiencia de tantos
problemas vividos, hoy puede ayudar a muchas personas, porque sabe y
entiende lo que significa estar mal y estar a punto de perder la
esperanza, pero no darse por vencida. Cuando los problemas llegan y
te hacen caer levantate sacude y sigue adelante, de todo puedes
aprender algo y salir ganando.
Feliz
miércoles de sacudidas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario