Eso
de ser madre, no era fácil para Juliana. Le vino hace mucho tiempo y
un poco de sorpresa. Le dio en las mismas cantidades, miedo e
ilusión. Su pequeño mundo de repente tuvo que ensancharse, el amor
que sentía por una persona tuvo que multiplicarse. Después de
primera hija vinieron dos más. Juliana aprendió mirar las cosas por
separado y en un conjunto. Se decía que si uno está bien, eso no
quiere decir que todos están bien y viceversa. El arte de balancear
entre estas dos realidades individuales y familiares, le daba paz, un
desarrollo
y
crecimiento
armónico. Mira a todos y a cada uno, dales espacio, tiempo y sentido
de pertenencia, así
crecerán felices.
Feliz
sábado de ver detalles y conjunto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario