El
caso de Pablo debería ser investigado por la medicina. A la primera
vista todo parecía bien. Sus constantes vitales, toda la morfología
estaba en orden. No tanto sus constantes sentimentales. En lo físico
un hombre fuerte, en lo afectivo un hombre ausente. Sus familiares,
a veces tenían la sensación de que el amor ya no habitaba en su
cuerpo. De tanto tensar los músculos en su trabajo endurecía su
cuerpo impidiendo la libre y espontanea salida de las mimos, abrazos,
besos. Se hacía impermeable a suspiros, miradas y caricias. De vez
en cuando los niños atravesaban su caparazón y tocaban, haciendo
vibrar, su cuerda de amor. Su esposa se sentía torpe, incapaz de
llegar a este hombre tan sensible, amoroso antes y ausente hoy día.
Buscaba palabras, gestos para llegar adentro.
Feliz
Sábado de revisar constantes sentimentales
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