viernes, 15 de noviembre de 2013

Los Parches de colores

Los días de la vida de Lidia transcurrían sin grandes sobresaltos. Una hora perseguía la otra, un día el otro. De tanto usar las horas estas parecían medio desteñidas tirando hacia el gris. Lidia remendaba estas horas grises con algunos parches de alegría, haciendo fiestas sin mucha ocasión ni pretexto. Tanta era su alegría compartida, que lo gris desaparecía y se formaba un mosaico. No es necesario esperar cosas grandes. Hay que vivir atentamente para ver y coleccionar las pequeñas alegrías de cada día. Muchas veces nos quejamos de vicio, porque todos lo hacen, sin ver el mosaico, la totalidad de nuestra vida.

Feliz Viernes de parches de colores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario