La
Espera cada rato se paraba para revisar si estaba posicionada bien,
si se dirigía en la dirección correcta. No quería perderse las
cosas importantes, ni que digan, que ella no esperaba. Con su larga
trayectoria, y paciencia milenaria, la espera sabía, que uno espera
diferentes cosas, en las diferentes etapas de su vida. Que a veces
sentimos insatisfacciones, desanimo y cansancio, porque esperamos
cosas equivocadas en momentos equivocados, o de manera equivocada, o
simple y tristemente no sabemos que esperamos. Por eso la Espera
atenta sabe ubicarse e incluso adelantarse a diferentes
acontecimientos. La Espera, como una mujer, es gestora de la vida y
partera de la historia.
Feliz
Miércoles de aclarar las esperas.
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