martes, 21 de enero de 2014

Felicidades en fila

Carmen ordenaba en una fila sus pequeñas felicidades. Les sacaba un nuevo brillo con el baño de recuerdos. Al ponerlos en fila veía claramente, que su felicidad no solo eran unos instantes, separados por el sufrimiento, sino que era un proceso, un camino. Cada cosa vivida, al final llevaba a la otra por vivir. Como no se aferraba a una sola solución previamente diseñada, se dejaba a sorprender. No exigía a la vida respuestas a todas las preguntas, más bien esperaba señales, de cómo mejor aprovechar las cosas que tenía entre sus manos, para seguir sonriendo al destino y que este a su vez, le sonría a ella. Y cuando Carmen sonreía hasta el destino se enamoraba y ponía feliz.

Feliz Martes de conexión entre pequeñas felicidades.

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