Claudia desde que era una niña, que
estaba conociendo el mundo que la rodeaba, escuchaba a la gente
decir: “No tengo tiempo”. Con sus ojos grandes miraba a la gente
y realmente no tenían nada entre sus manos. Al parecer el tiempo no
era algo material, tal vez era invisible. Con más razón lo querría
conocer. No sabía lo que era y como era porque nadie lo tenía.
Mientras más trabajaba la gente con más frecuencia decía que no
tenía tiempo. Claudia no escucho que la gente podía comprar tiempo
en una tienda. Incluso empezó a sospechar que no existe, que lo
inventaron los adultos para espantar los niños que les reclamaban un
poco de cariño un poco de atención.
Feliz Lunes de darnos el tiempo a lo
largo de toda la semana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario