Algunos admiraban, otros envidiaban, decían que
Graciela hacía grandes cosas. Era cierto hacía y mucho, pero nada
se le daba por obra de magia. Sus logros eran frutos de largo
trabajo, y sobre todo de una gran dosis de paciencia y perseverancia.
Los esfuerzos se parecían a hilos usados para tejer un hermoso
jersey, que protege del frío de la inacción. No todos se dan tiempo
para tejer. La mayoría quiere cosas hechas. Al rodearnos de
demasiadas cosas hechas, perdemos la noción de los procesos en la
vida. Haz bien una cosa, porque al hacerla bien te acercaras a otra
mejor. Si haces mal sin cuidado ni amor, te acercas a otra peor.
Feliz Sábado de hacer bien las cosas. Y si descansan
háganlo bien ;)
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