sábado, 14 de mayo de 2016

La vida sin vivirla

No lo podía creer, ahora haciendo bien las cuentas, ya no podía más tener dudas. Se le fueron unos años de su vida sin haberlos vivido. La culpa no la podía echar a nadie porque se trataba de su vida. Su tiempo hasta ahora él lo administraba. Demasiadas cosas dejaba para después que nunca llegaba. Y cuando el supuesto después llegaba, solía decir que ya era demasiado tarde. No sabía muy bien por dónde se le escapaba la vida. ¿Será que existe un misteriosa fuga? Tenía que poner más atención a todas sus actividades y ver aquellas que más le robaban su tiempo y preguntarse sinceramente si valía la pena. Todos tenemos obligaciones y deberes indiscutible que nos ocupan, en los que gastamos nuestro tiempo. Todo lo demás es relativo y hay que reflexionar, discernir y optar. La vida no es antes, ni después, la vida es ahora, así que vívela.
Feliz sábado de buen vivir.

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