Judith de vez en cuando se lamentaba
por no haber vivido y sentido con todo su ser todos aquellos momentos
felices que le ha tocado vivir hasta ahora. Tenía la sensación que
demasiado tarde se daba cuenta de lo valioso que eran aquellos
pequeños instantes. Como todos esperaba flores, luces y juegos de
pirotecnia, que deberían acompañar los grandes momentos de la vida,
los momentos memorables, pero nada de eso ocurría. Hay grandes
momentos memorables que marcan la vida, pero entre ellos hay un
sinnúmero de momentos pequeños que hay que vivir plenamente. Si te
perdiste algunos, no te lamentes ahora, porque lamentándote vas a
perder otros que ahora mismo están ocurriendo. La vida está llena
de detalles, colores, matices, aromas, sonidos, sabores, sensaciones
efímeras, que una vez perdidos no regresan nunca. Procura vivir con
atención porque a tu alrededor están todos los ingredientes de tu
felicidad, de todos tus momentos inolvidables.
Feliz martes de atención.

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