Su sueño de la infancia alimentado
por las historias de piratas y tesoros era viajar mucho y buscar los
tesoros. No sabía muy bien para que probablemente pera viajar más y
buscar más. No tenía otro plan mejor ni más preciso que le
gustaría hacer con su vida. Ha crecido dejando la infancia atrás,
sin desprenderse de aquel sueño de viajes y tesoros. Solo que se han
acortado las distancias y los tamaños. Ya no quería viajar tan
lejos para conocer otras tierras al darse cuenta de que ni siquiera
conocía su mundo fuera del círculo de unos kilómetros alrededor,
le quedaba mucho por conocer y descubrir y lo tenía al alcance de la
mano. También ha disminuido el tamaño del tesoro que estaba
buscando y tenía mucho más claro para que lo buscaba. Buscaba
pequeñas sonrisas sinceras, momentos de paz y compañía de los que
tenía cerca, los colores y sabores de la vida mezclados con las
pausadas conversaciones bien salpicadas de cariño. No hay que ir muy
lejos para ver las maravillas, no hay que buscar oro para encontrar
tesoros, los más valiosos, que te harán feliz, y lo que no es menos
importante a los que nadie te podrá robar. Hazte viajero de
caminatas, bicicleta, canoa o imaginación y mantén los ojos y el
corazón bien abiertos y encontraras tesoros.
Feliz miércoles de viajes y
tesoros.

Gracias por sus hermosos y edificantes textos. Atte. Lupita y Julio Gordillo. Saludos
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