miércoles, 28 de septiembre de 2016

Comprando y perdiendo

Le gustaba comprar. No podía pasar indiferente frente a los escaparates que le gritaban sus coloridas ofertas. A veces sentía frustración al ver como se vaciaba su billetera y su corazón. Le decían en los comerciales que necesita para cambiar su vida, y a veces sentía que todo lo que obtenía era a cambio de su vida. Tanto afán en conseguir cosas, pagar las cuotas que no quedaba tiempo para disfrutar de lo que compraba, ni de los que la rodeaban. Tampoco era raro que se mezclaran sentimientos de culpa bastante contradictorios, por un lado se sentía culpable que no podía comprar una cosa, por otro lado se preguntaba para que necesitaba las que ya ha comprado. Siempre ocurría una cosa extraña, durante los paseos por el parque o el bosque sola o en compañía de las personas queridas, sentía que eso era lo que realmente necesitaba y que no costaba nada. No le gritaban aquí los escaparates, ni los anuncios, solo flores y plantas, arboles y pájaros. Sin lugar de dudas necesitamos algunas cosas, pero sobre todo necesitamos de personas y ellas de nosotros. Aléjate de los escaparates y acércate a tu gente.

Feliz miércoles sin compras y con presencia.

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