miércoles, 7 de septiembre de 2016

¡No esperes el final!

Tantas veces en medio de las alegrías y las tristezas se paraba en seco suspiraba y cortaba el silencio con la desesperada pregunta ¿Hasta cuándo? Se obsesionaba queriendo saber que duración puede tener cada situación en su vida. Aunque parece bastante justificable la pregunta cuando se refiere a prolongados periodos de dificultades y sufrimientos, sorprende cuando se refiere a la felicidad. Puede ser que todo tiene su principio y su final, pero en nada ayuda la espera angustiada. Cuando hay dificultades hay que ver cuáles de ellas uno puede enfrentar solo para cuales tiene que pedir ayuda de otros y cuales superan nuestras posibilidades y hay que reconciliarse con ellas. Mientras que cuando se trata de la felicidad en vez de esperar su posible final hay que vivirla y hacer todo lo posible para que dure más, saber alimentarla y esparcir en todas las cosas pequeñas de cada día. No preguntarse cuando apenas está brotando cuando se va a terminar.

Feliz miércoles sin angustias.

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