Su despertar era muy lento. Aunque sus ojos ya estaban viendo un
nuevo hoy. Sus pensamientos adormecidos navegaban aun en el ayer que
no se ha ido de todo. No se ha ido porque ella no le dejaba irse. Lo
retenía con sus insistentes ¿por qué? El hoy ya estaba andando sin
que ella le acompañe adecuadamente. Lo que vivimos ayer importa,
pero que no nos impida vivir plenamente el hoy en el que estamos
sumergidos. Aprovecha el domingo y sacúdete unos cuantos ayeres que
te están pesando. Así podrás ir más libre, más ligero a través
de hoy que empieza. Que se liberen tus manos, tus brazos, tus ojos y
tu corazón para vivir plenamente este nuevo día disfrutando de todo
su frescor que nos trae.
Feliz domingo de novedades.

No hay comentarios:
Publicar un comentario