Siempre tenía el mismo problema, la misma duda. No sabía dónde
se termina el inicio y dónde se empieza la continuación. Resulta
bastante fácil iniciar. Dar el primer paso, el primer empujón para
ver que las cosas empiecen a andar. Luego hay que cambiar de actitud,
se necesita otras cosas que empujones e iniciativas. Lo que parece
necesario es más bien la presencia, las correcciones, el
acompañamiento, el sostenimiento y la constante alimentación. Si
uno se estanca en el inicio nunca verá crecer sus iniciativas y
proyectos, lo que puede llevar a la frustración. Tienes que dejar a
las cosas a rodar con su propio impulso que les has dado. Dejarlas
que se transformen y ayúdales a madurar. No tengas miedo de lo que
va a pasar. El buen inicio augura una buena continuación. Si no se
inició bien tal vez será posible remendar y si no, pues tal vez no
puede continuar con la iniciativa y mejor no malgastar las energías.
Feliz lunes de inicios y continuaciones.

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