Paulina ha tenido suerte, ha tenido
muchos amigos y aunque participaba en muchos encuentros con ellos,
muy pocas veces los ha encontrado de verdad. Ocupada en una buena
recepción perdía la oportunidad de escuchar sus palabras,
encontrarse con sus silencios y miradas. Aunque siempre han
disfrutado de las cosas que ella les ofrecía, pero casi nunca tenían
la dicha de disfrutar de su presencia quieta y relajada. Aparecía y
desaparecía cada instante y cuando ya se sentaba con ellos, estaba
ocupada revisando si no falta algo para poder levantarse y sumergir
en el abismo de su cocina. No es suficiente que estemos en un lugar
para decir que nos hemos encontrado. Se necesita algo más…
Empezando por la atención exclusiva, sin distractores, compartiendo
el tiempo que nos permite estar juntos. Los que han llegado a tu vida
siempre traen una luz y te ayudan ver algo mejor, pero para poder
verlo tienes que ser presente en tu propia vida.
Feliz viernes de la presencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario