sábado, 3 de septiembre de 2016

La mirada fresca

Muchas veces ha dicho que su vida es muy gris, que no tiene sabor, ni color, que vive en la penumbra. Lo decía rodeada de una naturaleza que cantaba el canto a la vida de una primavera que se asomaba. No era su mundo gris en absoluto, era su visión la causa de semejante percepción de las cosas que la rodeaban. Algo que ha vivido, algo de su pasado, tenía atrapada su mirada, era como un filtro que no permitía que la vida, la luz del futuro entre dentro de ella iluminando el pasado e incluso ocupando su lugar. Aunque tantas veces nos quejamos, en el mundo que nos rodea hay tantas cosas bellas, que están esperando para ser vistas, admiradas y para alegrar la vida, llenándola de colores y sabores. Si eso no ocurre, el mundo no tiene la culpa. Tenemos que revisar con cuidado cual es el problema, el filtro que se ha instalado en nuestro modo de ver las cosas, el mundo y la vida misma. Desinstalar las cosas que impiden ver las maravillas a nuestro alrededor.
Feliz sábado sin filtros grises.

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