Muchas cosas en nuestra vida se juegan
entre le acoger y rechazar. No es un ejercicio fácil. Teniendo toda
la libertad nos podemos equivocar acogiendo lo que perjudica y
rechazando lo que beneficia. Cuando en la arena entran las prisas, la
euforia o la tristeza, las cosas se complican todavía más. Al
acoger no te adueñes de lo que acoges no lo esclavices, cuida su
autonomía su libertad. Al rechazar mira bien el tiempo y las
circunstancias. Algunas cosas es bueno rechazar, porque no nos sirven
ni favorecen, no lo hacen ahora y no lo harán nunca. Otras cosas es
bueno rechazar por un tiempo porque ahora no las podemos vivir
atender, disfrutar, pero llagará el momento que lo podremos hacer.
Al final se cumple la sabiduría que nos dice que cada cosa tiene su
tiempo. Por eso hay que saber acoger a tiempo y rechazar a tiempo. Al
final de cuentas nunca es demasiado tarde para acoger ni es demasiado
tarde para rechazar. Haz buenas decisiones.
Feliz lunes de rechazar y acoger.

No hay comentarios:
Publicar un comentario