Caminaba sin hacer cuentas sin mirar
cada rato el camino recorrido. Su mirada siempre buscaba algo nuevo
en el horizonte aunque algunos caminos recorría enésima vez. El
camino a veces cansa, se hace pesado o monótono, pero gracias a él,
no está parada en el mismo lugar, no físico sino existencial. Cada
paso trae sus experiencias, sensaciones, sentimientos, de sabios es
fijarse en ellos y tratar de profundizar su sentido, su
interdependencia. A veces nos parecemos a deportistas que antes de
participar en el juego necesitan calentamiento. Así pueden rendir
mejor sin exponer su cuerpo a riesgos. Caminar no solo es avanzar es
sobre todo cambiar ver más y ver mejor, lo que a todos nos vendría
muy bien. Miramos mucho y vemos poco. Aunque tu cuerpo por muchas
razones se tiene que detener que tus pensamientos tu imaginación
siga caminando.
Feliz jueves en el camino.

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