Dicen las leyes de la física que cuanto más alta es
la velocidad más largo es el camino de frenado, más difícil es detenerse y con
más facilidad podemos chocar contra algo. Sería bueno revisar de vez en cuando
¿con qué velocidad llegamos a los fines de semana a la mesa familiar o un
encuentro con las personas queridas? Tal vez esta velocidad la inercia nos lleve
a tantos choques a tantos desencuentros o encuentros demasiado superficiales
que nos dejan la insatisfacción. Puede ser que nuestras actividades exigen
muchas prisas y no nos podemos permitir a bajar de velocidad, pero tenemos que
recordar que el tiempo libre, encuentro con la familia y con las personas que
queremos, no es continuación de nuestra actividad profesional, exige, amerita
otra velocidad, otra actitud, para no chocar, es necesario frenar antes y no
durante o después para que no sea demasiado tarde. Haz de tu tiempo con ellos
un tiempo diferente, que no sea la continuación de lo que viven durante toda la
semana, ni para ellos ni para ti.
Feliz sábado con otra velocidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario