Su pequeño mundo se inflaba mucho con
tantos sueños y suspiros. Gracias a su flexibilidad nunca se sintió
aprisionada, ni esclavizada. Le sobraba espacio para intentar a ser
todas las versiones de sí misma. El único obstáculo eran sus
miedos e inseguridades. Algunas versiones de ella misma parecían de
una talla demasiado grande, no lo eran, pero ella los sentía así.
Es que durante demasiado tiempo se metía en lo que eran muy pequeños
y la apretaban de todos los lados. Siempre podemos ser más de lo que
somos. La libertad nos deja tanto espacio que si no estamos
acostumbrados a ello nos puede parecer que no es de nuestra talla. La
libertad no existe a la medida. La tenemos como el aire que
respiramos. No es una propiedad exclusiva de nadie todos en ella
podemos participar. Ensancha tu mundo al principio de una nueva
semana.
Feliz lunes de ensanchar nuestro mundo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario