Todos los que conocían a abuelo Gustavo
decían que tiene una memoria privilegiada, que era como un libro
vivo de historias que recordaba. Los que no lo conocían bien
pensaban que era lo único que hacía, como la mayoría de los
abuelos vivía en el pasado, que la se quedó ahí, porque como dicen
los tiempos pasados siempre eran mejores. Sin embargo el abuelo
Gustavo conocía perfectamente la realidad del presente, era un
hombre que se ha interesado siempre por los asuntos de la vida.
Contaba historias del pasado tratando demostrar a la gente que lo
escuchaba que el mundo no ha cambiado tanto como lo dicen algunos.
Cambia el escenario, cambian los requisitos, pero el ser humano sigue
siendo ser humano con todos sus valores y errores, los mismos durante
muchos siglos. Si en las historias que contaba el abuelo siempre hubo
una salida, una solución, aunque esa a veces tardaba de llegar, así
hoy día habrá soluciones para los problemas que vivimos. Aprende de
la historia que siempre hay un antes y un después, que cambian
escenarios, medios, realidades, pero siempre quedan los protagonistas
humanos.
Feliz viernes de historias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario