No estaba preparada para este dolor, en
el supuesto caso de que uno se puede prepara para cualquier dolor. Es
que todo parecía marchar bien hasta ahora y no había razón para
que las cosas cambien de repente. Entonces ¿por qué cambiaron? El
gran problema de nuestra vida es que apenas y difícilmente podemos
controlar lo que sentimos, tratar de vigilarlo y responder por eso,
actuando cuando sentimos que algo no va bien. Lo que no podemos hacer
es controlar los sentimientos de otros, responder por ellos. Ya será
mucho si no les causemos sufrimiento con nuestras palabras y nuestras
actitudes. Así que la única cosa que nos queda es lo que llaman
ponerse en zapatos de otro, ponerse en el lugar de otro. Lo que con
otras palabras llamamos empatía. Los otros no tienen que sentir, ni
ver como nosotros, ni nosotros como ellos. Los problemas y el dolor
aparecen cuando a alguien no le importa lo que siente otro o cuando
no se pregunta qué puede causar con sus actitudes y palabras. Aunque
no siempre puedes saber que sienten otros, trata de saber si no les
causas dolor, porque por eso si eres responsable.
Feliz sábado sin causar dolor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario