El Maestro cada vez que iba a enseñar a
sus discípulos los hacía sentarse en el círculo para hacerles
entender que todos estaban a la misma distancia del conocimiento. El
saber depende de cada persona de su disposición de acercarse de
abrir su mente y su corazón. Si uno solo se queda en un lugar tiene
acceso a poco solo lo que está a su alrededor. Claro que lo que
tenemos a nuestro alrededor debemos de conocerlo y conocer bien como
base de cualquier conocimiento. Allí se empieza todo y todo para
cada uno de nosotros tiene su origen. Hay gente que sabe mucho delo
que está lejos e ignora lo que tienen cerca, viviendo constante
insatisfacción y ansiedad por estar lejos de aquellos lugares que
conoce y le parecen más interesantes que el lugar en donde está.
Empieza en donde estás y luego acércate a lo que quieres conocer.
Supera las distancias que en las dos direcciones siempre quedan
iguales, de aquí hasta allá y de allá hasta aquí.
Feliz martes de distancia y
conocimiento.

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