Contigo no existe la
calma. Te quedas en alerta buscando tu presa. A veces, apareces como
una semilla que se hincha y crece, o vienes montada sobre palabras
espinosas, como una animal listo para saltar, sacando sus garras - mi
siempre agitada Agresión. Arañas hasta el fondo del alma. Mientras
más pronto en la vida, en la infancia hieres, más tarde se curan
tus heridas. Tan ruidosa en la calle, sueles ser callada,
instalándote en los hogares, apenas haces ruido. En la casa se sufre
en el silencio, sin hacer escándalo. Atacando, esperes ataque, si
como respuesta encuentras paz y amor, no sabes que hacer. Te encojes
huyes desapareces.
Hoy a cada mala cara
respondamos con una sonrisa sincera.
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