jueves, 25 de julio de 2013

Soledad

En estos días de frío, te tengo presente más que nunca, mi querida y fiel Soledad. En muchas ocasiones, fuiste mi única compañía. Te diste tiempo, para estar conmigo de día y de noche. En tiempo de enfermedad y con buena salud. Me serviste de paño para secar las lágrimas y esparcías en el aire todos los suspiros. A veces me molestaba contigo, te querría sacar de mi casa. Deseaba que te fueras lejos de mi. Tú solo me mirabas con tu mirada sabia y paciente, cuando pataleaba, hacía berrinche, como un niño malcriado. Mucho tiempo me hacía sordo a tu invitación para que dialogue conmigo mismo. Que me conozca mejor. No entendía, que primero hay que conocerse, para poder conocer a los demás. Uno tiene que reconciliarse con uno mismo, estar en paz, con su soledad, para poder tener buenas relaciones con los demás. Si no lo hago caigo en peligro de proyectar en ellos mis fobias, mis frustraciones. Culpando a otros por mis sentimientos, mis dolores, mis tristezas. Ahora cuando ya nos conocemos y aceptamos, con más claridad veo muchas cosas. Así que gracias a Ti mi Soledad ahora tengo más compañía. Me soporto y me soportan.
Gracias a Tod@s por hacernos compañía a mi a mi Soledad. Alivio para los que sufren calores en el norte, un poco de calor a los que pasamos frío en el sur.
Feliz Martes de Autoconocimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario