Hoy al abrir los ojos te
vi, sonriendo como siempre con estas chispitas en los ojos. Ya no me
sorprenden tus visitas, me acostumbre a Ti. Y cuando por un rato te
vas, te extraño, te busco, mi pequeña esperanza. Te miro y me
sonríes y este momento es mágico, porque después de él, todo es
posible. Me enseñaste algo tan sencillo, que la esperanza depende de
la capacidad de mirar. A veces para ver mejor, hay que cambiar de
perspectiva. Moverse, parar en otro lugar.
Feliz martes de Miradas.
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