Cuando uno simplemente
mira, no quiere decir que ve. Cuando uno oye, no quiere decir que
escucha. Cuando uno habla, no quiere decir que dice. Así, que me
queda la tarea muy grande de ver, escuchar y decir. En la casa
aparecieron unas telarañas de viejos rencores. Parece, que la escoba
de perdón no llega a todas partes. Limpio, reviso y ahí está algo.
Casi no se ve, pero está. Resulta mucho más fácil, más cómodo
ignorar, antes que limpiar a fondo, hasta los últimos rincones de
mis recuerdos y mis sentimientos. Si conseguiré eso, al desaparecer
rencor, desaparecerá el dolor. Solo quedaran recuerdos de diferentes
momentos de mi vida.
Feliz Miércoles de Perdón
No hay comentarios:
Publicar un comentario